Habíase una vez un país habitado por Figuras Geométricas llamado Circunlandia. Esta país se había llamado así porque la mayoría de sus habitantes eran Círculos. Y digo la mayoría porque no todo el mundo lo que era, ya que también había Triángulos, Cuadrados, Rectángulos, Rombos, y demás Figuras. La mayoría eran Círculos, pero estos no veían Círculos en el mundo, sino Figuras Geométricas, cada una con su forma, su fortaleza, su debilidad, su forma de ser, pensar y sentir. No se consideraban normales, ni las Figuras Perfectas. Y querían un mundo en el que todos estuviesen unidos, una gran comunidad. -¿Y como hacemos para incluirles en nuestra sociedad?- pregunto uno. -Es sencillo- respondió alguien: Cogeremos una tijeras y les cortaremos los picos hasta que sean Círculos. -¿Pero eso no les hará daño?- cuestiono otro-. Eso debe de doler... ¡No me parece bien obligarles a ser Círculos a toda costa! -Lo mejor seria- concluyeron al final- acepta...